Un equipo que
escribe con cabeza
No somos una gran agencia con cien servicios. Somos redactores especializados en castellano que trabajan con empresas reales para resolver problemas de comunicación escrita concretos.
De dónde venimos
Xelvani nació de una observación simple: muchas empresas tienen productos buenos, equipos comprometidos y una propuesta de valor real. Pero cuando abres su web o lees sus comunicaciones, nada de eso se transmite.
Los textos suenan a plantilla, a prisa o a alguien que no conoce el sector. Y eso tiene consecuencias. Un cliente que no entiende qué ofreces, no confía. Un empleado que recibe un comunicado confuso, no actúa.
Montamos Xelvani para llenar ese hueco. No para hacer publicidad ni para gestionar perfiles, sino para escribir bien. Punto.
Cómo entendemos la redacción
El texto sirve a un propósito
Escribir bien no es usar palabras bonitas. Es que el lector entienda lo que necesita entender y haga lo que tiene que hacer. Cada texto tiene un objetivo y escribimos hacia ese objetivo.
La voz de la empresa importa
Un despacho de abogados no habla igual que una tienda de ropa. Aprendemos cómo habla tu empresa y escribimos desde ahí. El resultado suena a ti, no a nosotros.
Lo que sobra, se quita
Tendemos a escribir más de lo necesario. Cortamos, simplificamos y nos aseguramos de que cada frase gana su sitio en el texto. La claridad no es descuido, es trabajo.
Personas que conocen el idioma y los negocios
El equipo de Xelvani combina formación en filología, periodismo y comunicación empresarial. Trabajamos con redactores que tienen experiencia en sectores distintos: legal, tecnología, hostelería, retail, servicios profesionales.
Eso significa que cuando escribimos sobre tu negocio, entendemos de qué hablamos. No necesitas explicarnos desde cero qué es un contrato de arrendamiento o cómo funciona un SaaS.
Cuéntanos tu proyecto
Basados en Zaragoza, trabajamos en toda España
Nuestra oficina está en el barrio de Delicias, en Zaragoza. Pero trabajamos con empresas de cualquier punto de España. La redacción no necesita presencia física.